Desde la antigüedad el hombre ha encontrado en las plantas medicinales el alivio de sus problemas de salud. Ya en la Biblia se nombran cerca de 200 especies vegetales de uso medicinal. Las plantas han sido pues, los primeros remedios utilizados por el hombre y han formado parte tanto de la sabiduría popular en materia de salud como de las farmacopeas científicas de todos los tiempos (en 1.511 se publicó en Barcelona la primera farmacopea territorial del mundo con el título de “Concordia Pharmacopolarum”)

La SERPIENTE como símbolo de curación, se ha encontrado en civilizaciones tan antiguas como la asiria (siglos XI a VII a.C.), la caldea y posteriormente en las civilizaciones egipcia, fenicia, griega y romana. En la tradición médica china, también tiene un gran relieve.

La TORTUGA a través de los tiempos y las diversas culturas, siempre ha sido un símbolo de salud y longevidad.

Si nos situamos en Catalunya, a mediados del siglo XIX; la situación social y económica en los valles de Alinyà, La Vansa y Tuixent, llevó a las mujeres de la zona a constituir un nuevo oficio, el de “Trementinaires”.

Aprovechando sus conocimientos de las plantas de la región, las propiedades medicinales de las mismas y los procesos de elaboración de los remedios ancestrales adquiridos por transmisión oral, se dedicaron a caminar por tierras catalanas cargadas de hierbas, aceites y otros preparados de plantas, vendiendo sus remedios y “curando todos los males”. Durante más de 100 años ejercieron su oficio y tomaron el nombre de “trementinaires” de la trementina que elaboran a partir de la resina del pino rojo (Pinus sylvestris).

La TREMENTINA se aplica tradicionalmente en forma de parches, pomadas o ungüentos sobre la zona afectada para reducir el dolor en golpes y torceduras, contracturas, dolores reumáticos y musculares; también contra picaduras para resolver úlceras, granos indurados o infectados y contra la tos en caso de resfriados y bronquitis. Formada por un 20-30% de esencia y un 70-80% de resina (Colophonium), los estudios científicos han demostrado sus propiedades balsámica, emoliente, antiséptica, antiinflamatoria, rubefaciente y antirreumática, lo que confirma sus indicaciones tradicionales.

El género Juniperus comprende un gran número de especies y variedades. El aceite que se obtiene por destilación seca de la madera del JUNIPERUS OXYCEDRUS, es muy rico en terpenos y fenoles, tiene propiedades antisépticas, antipruriginosas (calma el picor) y antieccematosas. Diluido, también se utiliza en veterinaria para prevenir infecciones en heridas así como para evitar enfermedades de la piel en el ganado.

ROSMARINUS OFFICINALIS L, es una de las especies vegetales aromáticas conocida desde los tiempos más remotos utilizado tanto en alimentación como por sus propiedades medicinales.
Los estudios científicos han demostrado que el romero tiene acción antiinflamatoria y antimicrobiana frente a múltiples microorganismos, bacterias y hongos principalmente. Además se ha evidenciado actividad antioxidante, y su aceite esencial aplicado sobre la piel estimula la circulación.

Bajo el nombre de lavanda, se conocen cerca de 30 especies vegetales de la familia de las lamiáceas (también llamadas labiadas) originarias de los países mediterráneos. La LAVANDULA ANGUSTIFOLIA (conocida con los nombres de espliego y “espígol”) es una de las plantas aromáticas con mayor tradición desde la antigüedad. Griegos, romanos y árabes utilizaban las lavandas como hierbas antisépticas y también de tocador. El nombre de lavanda viene del latino “lavare” que significa limpiar o lavar.

En uso externo en aplicación sobre la piel, el espliego tiene efecto antimicrobiano, antiinflamatorio y cicatrizante, por lo que se utiliza contra diversos estados inflamatorios de la piel y mucosas, como ayuda para la cicatrización de heridas, úlceras, picaduras de insectos y reumatismo.